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Muchos piensan que en Chile el único gran museo de artes, es el Museo Nacional de Bellas Artes, ¿pero sabían ustedes que realmente el primer museo funcionó en un altillo?.

Chile en sus inicios, fue un país que no tuvo un campo muy amplio ligado a las artes. Tiempos de grandes apogeos políticos y Guerras sumieron al país en una constante sensación de desconexión con la patria y su sentido de pertenencia con la misma.  Por lo mismo, bajo la responsabilidad del artista francés Claudio Gay, y ordenado por José Tomas Ovalle, presidente de la época; de crear un museo explorando todos los lugares del país que tuviesen arte, los recolectara y se hiciera un sólo gran museo con todas las características representativas de norte a sur.

Recién en 1880 se funda el primer Museo Nacional de Bellas Artes, en los altillos del congreso Nacional. Fue una iniciativa realizada por el presidente Aníbal Pinto, quien ya  había nombrado a una comitiva a cargo de organizar un museo de pintura, y  los encargados fueron el coleccionista aficionado Coronel Marcos Maturana, el pintor Giovanni Mochi y José Miguel Blanco (escultor que unos años más tarde crea el diario exclusivo de artes “el taller ilustrado”) y algunas obras de la colección privada de Monseñor Eyzaguirre.  Esta potente comisión tenía como objetivo principal además de recopilar las obras, crear un inventario con obras escultóricas y cuadros.

 El principal fundamento de la creación de un museo para Chille fue porque los estudiantes de la Academia de Artes, fundada 31 años antes, con el objetivo de generar pintores de la historia, no tenían un espacio donde estudiar las obras de grandes maestros  y no existía un lugar propio para las artes ni presupuesto debido a las guerras que nuestro país se había enfrentado, aunque tuviésemos una academia de pintura.

Anteriormente todas las obras recopiladas que en su  mayoría eran cuadros de guerra  y batallas, o representaciones de las mismas como se dijo anteriormente, estaban en edificios públicos y fueron recolectadas por los fundadores del museo para ponerlas en ése espacio.

El inicio de la creación de éste, dependió directamente de un poder político ligado a lo social y derivado de las decisiones del estado. La formación del museo fue en un contexto de guerras, en ese periodo la Guerra del pacífico por el norte y la “ocupación de la Araucanía por el sur. Esto derivó en la centralización del arte en Chile con el invisible pero potente objetivo de generar un concepto de pertenencia y patriotismo. Recordemos que los pintores de historia de ésa época eran los encargados de representar las que  también eran cartas de presentación al extranjero de forma propagandística.  La formación del museo bajo ese contexto de guerras da en el punto principal, que era dar a conocer en el espacio los acontecimientos que ocurrieron de norte a sur y  así generar en el espectador no ilustrado un sentido cercanía con el país, mediante la representación de éstas luchas.

De este modo al principio, la pintura de historia y la fotografía fueron los dos grandes soportes que daban cuenta de lo que sucedía en Chile en términos históricos. Se desarrolló con el pasar de los años un concepto de patrimonio inmueble, con edificios y espacios  que ligan al espectador con el arte y la historia.

 

Imagen Paisaje de Pedro Prado, Gentileza Pedro Maino

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